domingo, 26 de octubre de 2014

CONEXION AFECTIVA.



En mi soledad,
he visto cosas muy claras
que no son verdad.

Karl Cooper decía: Conviene que se enfrenten los argumentos, para que no tengan que enfrentarse las personas.
La inteligencia compartida, la que resulta de una conversación inteligente y rigurosa, es más de fiar que el monólogo interior.
La razón privada puede fundamentar el egoísmo.  No así la razón en su uso público, donde los distintos intereses y puntos de vista tienen que conjugarse.
En el diálogo se supone que la justicia deriva del diálogo abierto entre todas las personas implicadas en un asunto, en igualdad de condiciones.
Nos sentimos más vivos y creadores, en ocasiones cuando tenemos conversaciones amorosas.
Podemos alcanzar una felicidad compartida en una serie de  intercambios agradables y fecundos.
Personas independientes y libres pueden vincularse para la realización de un proyecto.
La realización de estos proyectos requiere de una inteligencia compartida.
Todos necesitamos el bienestar, sentirnos agradable, el placer, reconocimiento, la comodidad, la grandeza, sentirnos acogidos y acoger, sentirnos protegidos y proteger también, reconocer y ser reconocidos, nos esforzamos por agradar a la otra persona, para que exista ese algo bello, esa felicidad.

 
Las parejas que aciertan en concederse múltiples satisfacciones, son irrompible!
Cuando abundan los sentimientos desagradables, tensiones, inquietud, desánimos, celos; la relación se convierte en precaria. No hay amor que aguante desdicha evitable, el sufrimiento, la indiferencia, la crueldad, el mal carácter, la falta de comunicación, las mentiras, los celos o simplemente la mala educación.
Todos necesitamos estar conectados con otras personas la solidaridad, la sexualidad, la unión en muchas situaciones de nuestras vidas como: deportes, fiestas, paseos, viajes,… nos vinculan mucho más.
Para mantener una relación amorosa los protagonistas deben establecer entre sí una complicidad de intercambios.
Aunque en la vida diaria hay mil ocasiones para que esto se rompa, siempre habrá uno de los dos en la pareja conspirando para mantener esa unión.
Por ello, hace falta  mucha inteligencia y  capacidad para reestablecer la comunicación, para resolver esos conflictos que dañan la relación.
Debemos mantenernos unidos en medio de las adversidades.
Nuestra convivencia será fructífera en la misma medida que trabajemos unidos por un bien en común. 

Fuente: Marina, J.A.

Publicado por CBANA MARIA.







  

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