domingo, 31 de mayo de 2015

EL LENGUAJE DEL AMOR




"Toda persona tiene necesidad de ser tocada y reconocida por los demás" (James). Estas son, a la vez, necesidades biológicas y psicológicas a las que Berne llamaba "hambres".
Del mismo modo que el hambre o necesidad de alimento es saciada con comida, para subsanar la necesidad de estimulación es necesario, e incluso imprescindible, que la persona sea tocada y reconocida por los demás. A la unidad de contacto o reconocimiento la llamaremos, con Berne, "caricia" que se define como "cualquier acto que implique el reconocimiento de la presencia de otro" o dicho de otro modo, es cualquier estímulo social dirigido de un ser vivo a otro y que reconoce la existencia de este.
Cuando existen carencias ambientales de importancia tales como la deprivación maternal, el abandono, la falta de contacto físico, etc. sea por las razones que fuera y en función de la gravedad, las reacciones van a ser de ansiedad aguda, de necesidad de amor, de sentimientos de tristeza, de miedo... estas emociones son demasiado grandes e intensas para las inmaduras posibilidades de control del niño y por ello van a constituir el consiguiente trastorno en su organización psíquica.
Muchas personas se pierden las pequeñas alegrías mientras aguardan la gran felicidad".PEARL S. BUCK.
La felicidad es hacer sentir a todo ser viviente lo valioso que es, sintiendo  empatía por otras personas, comunicándose de manera respetuosa, con ilusión y amor.
Lo que propone el Dr. Chapman es que aprendamos y hablemos el lenguaje de amor que tiene nuestra pareja (además de localizar cual es el nuestro ) para poder tener una buena relación, porque incluso en recién casados la luna de miel puede durar bien poco y pronto comienzan los problemas por hablar en "lenguajes" distintos.

Los cinco lenguajes de amor identificados por el Dr.  Chapman son: Palabras de afirmación, tiempo de calidad, recibiendo regalos, actos de servicio y el toque físico.  ¿Te suenan? Cuando uno habla en un lenguaje de amor suele hacer peticiones, exigencias o reproches en esa dirección: nunca hacemos nada juntos (tiempo de calidad), ya nunca haces nada por mí (actos de servício), nada de lo que haga parece estar bien para tí (palabras de afirmación), nunca tienes ningún detalle conmigo (recibiendo regalos), o ya no me abrazas como antes (toque físico).
Aprender a no sólo hablar en el lenguaje de nuestra pareja si no también cuál es nuestro lenguaje y saber exponérselo al otro sin exigencias, es imprescindible para crear un mejor ambiente sin críticas y quejas constantes por no recibir aquello que quieres del otro. Nos enseña a dar y recibir aquello que queremos de la mejor manera.

FUENTE: Lenguaje del amor
                Dr. Gary Chapman



jueves, 21 de mayo de 2015






               EL PODER LA COMUNICACIÓN.

La mayor parte de las personas está insatisfecha en su manera de comunicarse; y es que no comunica sólo hablando, sino escuchando, guardando silencio, con las expresiones del cuerpo, del rostro, de las manos, de manera consciente o no, por medio de la parte racional y también de la emocional. Massimo Piovano. 
No es cierto de quién calla no dice nada.
En una relación entre dos personas, es bueno provocar la respuesta del interlocutor.
Incluso en los casos más complicados y con las personas más reacias.
Es evidente que al decidir no comunicar, no hay otra cosa que el mensaje de enemistad.
No escatimes esfuerzos, convierte su felicidad en tu obsesión. Busca una vida de la que no quieras retirarte jamás. Y un día día en el que nunca dejes de aprender.Olvídate de la estabilidad, eso es cosa del siglo pasado. Intenta gastar menos de lo que tienes. Y sobre todo y ante todo  y sobre todo con la fe, de no solo encontrar , si no volver a recuperar la fe perdida. Si quieres cambiar algo, cambia tú.
Para abrir nuestra mente es necesario reflexionar y cuestionarse, abandonar el papel de víctimas y enfocarse en la acción y en el cambio. Se puede avanzar hacia un mañana más luminoso y más esperanzador. La buena noticia es que depende de nosotros mismos.


La palabra tiene un poder majestuoso. La palabra está diseñando continuamente tu experiencia de vida y tus futuros acontecimientos con su dictar. La palabra es también un limitado pero funcional nexo de unión entre nuestros mundos inconscientes y nuestro mundo consciente. Esta maravillosa herramienta también es capaz de crear, dar vida y modificar aquello que nos rodea. Sencillamente, el destino lo creamos con el verbo, la forma en la que hablamos dirige nuestra vida. ‘Ten cuidado con lo que deseas porque puede hacerse realidad’, tu palabra unida por el poder del pensamiento entre otras crea tu realidad a cada instante.
‘Lo que enferma al hombre no es lo que entra por su boca, si no lo que sale de ella’, así respondió Jesús cuando le preguntaron a cerca de la alimentación.
Nuestra mente inconsciente asume los símbolos y su poder antes del lenguaje lineal. Por ello, siempre que digas trabajar, tu mente inconsciente asumirá su simbolismo y actuará a favor de ello.
Aprende a utilizar conscientemente cada palabra como cada pensamiento ya que ahora conoces su verdadero poder. Escúchate cuando hables y valora si tus palabras internas y externas se ajustan a aquello que quieres en tu vida. 
Las palabras son ráfagas en el viento, pero al propagarse lo mismo pueden producir frutos, que daño y ruina (Sun-Tzu). 

Nuestro rico lenguaje proviene del latín, pero el latín bebe también del griego, donde muchos significados de palabras se perdieron o prácticamente se inventaron al trasladarlas del griego al latín. Las palabras contienen intrínsecamente un contenido heredado. Una especie de ADN con determinada información cuyo significado prevalece, pese a sus modificaciones lingüísticas y estructurales, en el inconsciente colectivo del que tanto habló Carl Jung. Una palabra, está formada de un sonido, un significado y una imagen o símbolo. Hoy, vamos a profundizar en los símbolos de ciertas palabras que utilizamos cotidianamente y que no sabemos el significado implican realmente. Para aquel que sepa a cerca de la mente inconsciente, sabrá que ésta reconoce y actúa conforme a los símbolos sobre el lenguaje lineal.
Las palabras contienen intrínsecamente un contenido heredado. Una especie de ADN con determinada información cuyo significado prevalece, pese a sus modificaciones lingüísticas y estructurales, en el inconsciente colectivo del que tanto habló Carl Jung.

viernes, 15 de mayo de 2015

PARA DISFRUTAR.




El café contigo-
Tú no sabes lo que es verte 
después de mucho tiempo, 
compartir contigo, ponernos al tanto. 
Tú no sabes a que me sabe el café contigo... 
con tus ojos oscuros mirando en los míos,
me sabe a tanto y tan diferente, 
como a este cálido encuentro 
y todo lo que nos hemos perdido.

Me sabe a memoria y a un instante,
a tu risa que escapa, que endulza mi oído, 
me sabe a tus libros y a mis películas, 
a tus clases de teatro y a mis poemas, 
a tu ballet que amas y a mis canciones de trova.

Me sabe a nostalgia, a un año nuevo, 
a tu cajita culposa de chocolates y golosinas, 
a olvidar el trabajo, nuestros deberes.
Me sabe a tu historia y a mi obstinación,
a tu vaivén entre tu padre y madre, 
a tu Sabina y a mi Sanz, 
a tu García Márquez y a mi Scorsese.

Me sabe a todo, agridulce,
a tu pastel de zarzamora, 
a mi americano sin azúcar...
caliente, frío... a mi me encanta, 
me lo tomo a sorbos, despacio.
Tú no sabes cuánto me gusta el café, la charla y más si es contigo,
Tú no sabes cuánto odio el café cuando te marchas.

-Smooth

Fuente: Smooth.


jueves, 14 de mayo de 2015



LA CONFIANZA.



La vida es una serie de cambios naturales y espontáneos. No los resistas pues sólo crean pesar. Deja que la realidad sea realidad. Deja que las cosas fluyan naturalmente como ellas quieran. “Lao Tse”
Una de las inquietudes que vivimos a diario es el proceso de la toma de decisiones, algo que nos cuesta mucho. Hay momentos en los que soltar es una trabajo muy arduo, aun sabiendo que es lo mejor que podemos hacer por nosotros y por el entorno. Aunque este claro que debemos cambiar la ruta o el camino a seguir para nuestra evolución.
Debemos trazarnos metas para cumplir nuestros sueños, sin olvidar quiénes somos y hacia dónde vamos. La confianza como antídoto del miedo. Como dice Stephen M. R. Covey, en su libro, el factor confianza. Confiar en nosotros mismos nos permite tener menos miedos y más decisión. La confianza es un sentimiento de certeza, un recurso interior del cual puedes hacer uso cuando lo desees. La imaginación es más poderosa que el conocimiento. —Albert Einstein.
Hoy sabemos que la confianza en uno mismo, el entusiasmo y la ilusión tienen la capacidad de favorecer las funciones superiores del cerebro. La zona prefrontal del cerebro, el lugar donde tiene lugar el pensamiento más avanzado, donde se inventa nuestro futuro, donde valoramos alternativas y estrategias para solucionar los problemas y tomar decisiones, está tremendamente influida por el sistema límbico, que es nuestro cerebro emocional. Por eso, lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando”. Hay que entrenar esa mente.


¿Por qué nos cuesta tanto cambiar? El miedo nos impide salir de la zona de confort, tendemos a la seguridad de lo conocido, y esa actitud nos impide realizarnos. Para crecer hay que salir de esa zona.
La mayor parte de los actos de nuestra vida se rigen por el inconsciente. Reaccionamos según unos automatismos que hemos ido incorporando. Pensamos que la espontaneidad es un valor; pero para que haya espontaneidad primero ha de haber preparación, sino sólo hay automatismos.
A veces nuestra rutina y dolor de lo pasado no nos deja en el hoy abrazar las verdades que hay en nuestro corazón señaladas por nuestras almas. Soltar el orgullo y seguir abrazándonos...Es un deber que nos suplica el alma, después de sufrir, saber y crear el arte de cómo vivir. Vive con intensidad y proyecta tu vida abrazándote a una frecuencia vibracional dinámica creyendo en ti. Escúchalo y escúchate.



martes, 12 de mayo de 2015

ESTAMOS AQUÍ PARA RECORDAR



El secreto más profundo es que la vida no es un proceso de descubrimiento, sino un proceso de creación.
No os descubrís a vosotros mismos, sino que os creáis a vosotros mismos de nuevo. Tratáis, por lo tanto, no de averiguar Quienes Sois, sino de determinar Quienes Queréis Ser.
Hay quienes dicen que la vida es una escuela, que estamos aquí para aprender unas determinadas lecciones, que una vez “graduados” podremos continuar con otros objetivos mayores, liberados ya de las cadenas del cuerpo. ¿Es eso cierto?
Es otra parte de vuestra mitología, basada en la experiencia humana.
¿La vida no es una escuela?
No.
¿No estamos aquí para aprender?
No.
Entonces  ¿por qué estamos aquí?
Para recordar y re-crear Quiénes Sois.
Os lo he dicho una y otra vez, y no Me creéis. Pero así ha de ser; ya que, verdaderamente, si no os creáis como Quienes Sois, no podéis ser.
He escuchado a un maestro tras otro decirnos que la vida es una escuela.
La escuela es un lugar adonde uno va si hay algo que uno no sabe y quiere saber. No es un lugar adonde uno va si ya sabe algo y simplemente quiere experimentar su sabiduría.
La vida es una oportunidad para  saber experimentalmente lo que ya sabéis conceptualmente. No necesitáis aprender nada al respecto. Necesitáis simplemente recordar lo que ya sabéis, y obrar en consecuencia.
Empecemos por aquí. El alma - vuestra alma - ya sabe todo lo que se puede saber en todo momento. Nada se le oculta, nada desconoce. Pero saberlo no es suficiente. El alma aspira a experimentarlo.
Podéis saber que sois generosos, pero a menos que hagáis algo que demuestre generosidad, no tenéis sino un concepto. Podéis saber que sois amables, pero a menos que hagáis algo que demuestre amabilidad con alguien, no tenéis sino una idea sobre vosotros mismos.
El único deseo de vuestra alma es convertir ese magnífico concepto de sí misma en su mayor experiencia. En tanto el concepto no se convierta en experiencia, todo lo que hay es especulación.
Por primera vez, existían esto y aquello, completamente separados lo uno de lo otro. Y aun así, existían simultáneamente; tal como sucedía con todo lo que no era ninguno de los dos.
Así de repente existían tres elementos: lo que está aquí; lo que está allí, y lo que no está ni aquí ni allí, pero que debe existir para que aquí y allí existan.
Es la nada lo que sostiene al todo. Es el no-espacio el que sostiene al espacio. Es el todo el que sostiene a las partes.
Esa nada que sostiene al todo es lo que algunas personas llaman Dios. Pero eso tampoco resulta acertado, puesto que sugiere que existe algo que Dios no es;  a saber, todo lo que no es “nada”. Pero Yo soy Todas las Cosas  - visibles e invisibles -, de modo que esta descripción de Mí como el Gran Invisible, la Nada, el No - Espacio, una definición de Dios esencialmente mística, al modo oriental, no resulta más acertada que la descripción esencialmente práctica, al modo occidental, de Dios como todo lo visible. Quienes creen que Dios es Todo lo Que Es y Todo lo Que No Es son quienes lo entienden correctamente.
Al crear lo que está “aquí” y lo que está “allí”, Dios hizo posible que Dios se conociera así mismo. En el momento de está gran explosión de su interior, Dios creó la relatividad, el mayor don que se hizo nunca a sí mismo. De este modo, la relación es el mayor don que Dios os hizo nunca.  A partir de la Nada surgió el Todo; por cierto, un acontecimiento espiritual del todo coherente con lo que vuestros científicos llaman la teoría del Big Bang.
Como todos los elementos se hallaban en movimiento, se creó el tiempo, puesto que algo que primero estaba aquí luego estaba allí, y el período que empleaba en ir de aquí a allí resultaba mensurable.
Exactamente como las partes de Sí mismo visibles empezaron a definirse por sí mismas, unas “en relación” con las otras, así sucedió también con las partes invisibles.

Dios sabía que, para que existiera el amor - y se conociera sí mismo como puro amor -, había de existir también su contrario. Así, Dios creó voluntariamente la gran polaridad: el opuesto absoluto del amor -  todo lo que el amor no es -, que ahora llamamos temor. Desde el momento en que existía el temor, el amor podía existir como algo que se podía experimentar. 

Fuente: Un curso de Milagros.